Poesía Recordando

A LOS VECINOS DE LIBROS
Un día de otoño fiesta de nuestra raza
oigo tocar las horas,
doce de la mañana
La procesión en la Plaza
el volteo de campanas,
hijos del pueblo en fiestas
lucen sus mejores galas.
Estas cosas pude ver
de lo alto del Mortero
soñé estando despierta
al ver el azul del cielo.
Soñé con el recuerdo
de los años de mi infancia,
años de dicha y de gozo
años de juventud dorada.
En este pueblo yo tuve
momentos de gran calma, crepúsculos contemplé
a través de la montaña.
Año tras año viví
brillantes alboradas
alegres primaveras
y el florecer de las plantas.
Recordé el varón cosiendo
a la hembra haciendo yata,
al tiempo que a su niño
la madre cantaba una nana.
¿Quién no recuerda el Cerro?
!El día de la Fuensanta!
todos con la merienda
padres e hijos cantaban.
La verbena de San Juan
nadie podrá olvidarla
era la muestra de amor
a la joven cortejada.
En el eco de la piedra
una guitarra sonaba,
acompañando a una jota
que la rondalla cantaba.
!Hoy todo son recuerdos!
las gentes han emigrado
están en grandes ciudades
por el sustento diario.
Los vecinos que han quedado
en este pueblo de LIBROS
esperan de todos nosotros
nos acordemos de ello.
Por esto quiero llegar
con este grato recuerdo
con amor y sacrificio
están conservando el pueblo.
Tremedal Casino


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